Vehículos ecológicos producidos en Argentina

En Argentina se comenzó a producir un vehículo de consumo ecológico con gran aceptación en mercados de países europeos y en Estados Unidos.

A través de la decisión tomada por un grupo de empresarios argentinos, se comenzó a desarrollar un producto novedoso y único en la Argentina y el Mercosur. Este producto es de los denominados micro-cars, un vehículo eléctrico muy utilizado en algunas ciudades de Europa y Estados Unidos. Las empresas que llevaron adelante el proyecto en nuestro país fueron La Voiture S.A., quien puso el capital requerido de 4 millones de dólares, Dutori – Da Dalt, quien aporta el brazo industrial en su planta del partido de La Matanza, y Sero Electric, quien desarrolla la comercialización del producto.

Los encargados de llevar adelante este proyecto son Pablo Naya y Sebastián Da Dalt quienes nos han concedido una entrevista para darnos algunas precisiones y su mirada empresarial para enfrentar este tipo de desafíos.

El proyecto se inició en el año 2010 con estudios de factibilidad para llevar adelante la producción en Argentina. Así fue que se acordó con Star Lab, productores de este vehículo en Italia, para desarrollarlo aquí y comercializar el producto en su país. Luego de tres años de investigación, desarrollos de piezas y procesos, se pudo obtener el producto definitivo.

Si bien han recibido ofertas para desarrollar el proyecto en países como Brasil y Uruguay se ha decidido llevar adelante la inversión en Argentina por considerar que se cuenta con costos competitivos con respecto a lo que se produce en otras partes del mundo. Esto se puede lograr ya que no hay un gran desarrollo respecto a la movilidad eléctrica. Por lo tanto se decidió producirlo localmente para venderlo en Argentina pero fundamentalmente para comercializarlos en el exterior.

Pablo Naya: “Se puede pensar que en un futuro China produzca productos de este tipo muchos más baratos pero no lo hacen en la actualidad. Y por eso se aprovecha la posibilidad de producirlo en Argentina para venderlos en otros mercados.”

El 85 por ciento de los componentes son de industria Argentina y gran parte de los mismos son producidos en la misma planta de Da Dalt. Una de las dificultades que tuvieron que enfrentar fue desarrollar proveedores locales, ya que por la escala de producción, fue difícil lograr que algunos proveedores estén interesados en hacer inversiones para desarrollar piezas específicas para el vehículo. Esta dificultad queda de manifiesto en aquellos componentes electrónicos que deben ser importados ya que no se ha podido lograr que proveedores locales los realicen.

Al no ser un vehículo convencional por sus características y no encuadrarse bajo la categoría M1, han solicitado la incorporación a la ley de tránsito a la categoría L6 a fin de poder homologar este tipo de vehículos y comercializarlos. A pesar de haber iniciado la gestión para conseguir la inclusión de la categoría mencionada, aún no han conseguido que sea aprobado, siendo esto otra de las dificultades que está viviendo el proyecto.

Sebastián Da Dalt: “Una vez que cuenten con la categoría del vehículo se puede homologar, lo que consiste en llevarlo a un laboratorio donde se le realizan ensayos y después de ello te permiten que puedan patentar y circular. “

La demanda externa es muy grande, el producto tiene gran aceptación en el exterior y ya cuentan con pedidos de diferentes partes del mundo. Hay distribuidores en Italia, Francia y en Estados Unidos, los cuales están esperando que se les envíe el producto para que puedan hacer presentaciones y comenzarlos a vender. También recibieron consultar de Uruguay y Chile. Gracias a la ventaja en costos, el producto podría ingresar en los mercados a un valor de 10 mil dólares compitiendo en igualdad de condiciones con productos más chicos y con mismas calidad, cuyos valores rondan los 14 mil dólares.

Pablo Naya y Sebastián Da – Dalt también nos dieron sus opiniones sobre temas concretos  en materia de desarrollo de proyecto en Argentina. Ellos consideran que el país cuenta con un potencial muy grande, ya que se cuenta con una gran cantidad de emprendedores.

Pablo Naya: “Yo considero que en Argentina hay un potencial muy grande, hay mucha gente emprendedora. “

Creen que se ha perdido competitividad por la industria ensambladora y la falta de interés por el ingreso de tecnología que permitan mejorar los procesos en las líneas de producción.

Sebastian Da Dalt: “Se perdió un poco en cuanto a competitividad porque se priorizó el ensamblado de productos, convirtiéndose de esta manera en industria nacional. En muchos rubros entonces quedó desvirtuado que es de industria nacional y que no.”

Comentan que anteriormente se producían motores completos en el país, lo que significaba que para llevarlos adelante necesitaban de muchas PyMEs para producir cada una de las piezas lo cual provocaba que haya mucho “know how” y valor agregado en todo lo que se hacía. Pero muchos de eso proceso de elaboración se fueron desarmando.

Consideran que si bien los costos logísticos externos son bajos en la actualidad, el costo interno es tan alto que perjudica el traslado de las mercaderías hasta los puntos de conexión con el exterior.

Otra problemática que han encontrado es la planificación de costos ya que en seis meses se encontraron con tres modificaciones de precios. El proyecto tuvo que enfrentar inflación en dólares y para poder apaliarlo muchas de las piezas debieron ser producidas por ellos mismos.

Para poder impulsar el comercio internacional de las industrias locales, insertando productos de calidad, se considera que debe haber un mayor apoyo del Estado hacia las empresas que trabajan para ello, logrando ganar mercados externos. Dar más estímulos a la exportación de productos y tener un tipo de cambio competitivo.

Pablo Naya: “La Argentina necesita producir, se pueden exportar productos si se acomodaran alguna pocas reglas básicas.”

Finalmente nos comentan que seguirán invirtiendo en el proyecto para desarrollar la versión cuatro plazas del vehículo ya que están recibiendo pedidos de aeropuertos y empresas.

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